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  • Capitán Martínez

El hipnotismo en el cine

Actualizado: jun 19

En nuestro episodio número 07, "El embrujo de la Hidra", en el que hablamos extensamente sobre hipnotismo, hicimos una incursión en el mundo del cine para ver los estereotipos que hay extendidos en torno al fenómeno de la hipnosis y sus manifestaciones asociadas. Partimos de 3 artículos que encontramos en la red:

http://sus-cinemed.blogspot.com/2014/01/la-hipnosis-en-el-cine.html?m=1

https://www.hipnosislaspalmas.com/los-mitos-de-la-hipnosis-en-el-cine/

https://grupoappeler.wordpress.com/2015/10/05/once-peliculas-que-abordan-la-hipnosis/

Si vamos por orden cronológico, la que tiene el honor de ser la primera película en la que se muestra una sesión de hipnosis es En el Hipnotista, película de 1898, literalmente titulada en su original francés En el Magnetizador, una peliculita muda de 3 minutos de la directora Alice Guy. Esta mujer de Nueva Jersey fue la primera persona en realizar una película tal y como entendemos este concepto hoy en día (El hada de los repollos, en 1896). Fundadora del cine narrativo, Alice Guy sentó las bases del cine de ficción, fue precursora de los efectos especiales y pionera del lenguaje cinematográfico incluso antes que Meliès. Fue también la primera productora de cine de la historia y primera persona que logró vivir de esta profesión. Rodó más de mil películas y aunque luchó por ser reconocida, la historia del cine borró su nombre y atribuyó sus películas a su marido o a anónimos. En su película En el Hipnotista, un siniestro hipnotizador con pintas de Rasputín hace unos pases a una mujer, la duerme, luego la lleva al estado catatónico, todo ello en plan mágico haciendo que ocurran los cambios en un instante, con un chasquido. En resumen, vemos el estereotipo del hipnotista como mago oscuro realizando acciones imposibles, como en algunas de las muchas películas de Meliés. Interesante el concepto de cine como ilusión para lograr imágenes que muestren lo que antes sólo podía lograrse por medio de la sugestión o el ilusionismo en los espectáculos de magia.


El gabinete del doctor Caligari, película muda estrenada en 1920, dirigida por Robert Wiene y escrita por Hans Janowitz y Carl Mayer, es considerada la obra por excelencia del cine expresionista alemán. En la historia aparece el Dr. Caligari, un mago de feria con pinta de chalado (estereotipo de hipnotista oscuro y con siniestras intenciones) que tiene a su hipnotizado Cesare metido en un ataúd y lo usa en un espectáculo para adivinar el futuro del público (estereotipo de hipnotismo como atracción poco seria y efectista). Vemos por tanto que se nos muestra la idea de que un sujeto pueda tener el don de la clarividencia bajo los efectos de la hipnosis.

El personaje Cesare en Das Cabinet des Dr. Caligari, de 1920 , dirigida por Robert Wiene

Además, el Dr. Caligari usa a Cesare para cometer crímenes, así como todo tipo de maldades y fechorías. Empezamos fuertecito en plan "hipnosis como herramienta para crear un esclavo asesino tipo MK Ultra", una marioneta que comete actos criminales. No sólo por su historia, sino por su estilo visual, sus escenografías y sus giros argumentales esta película es considerada por muchos el primer film de terror y el primer film de culto. En cuanto a su trasfondo o posibles significados, se dice que los guionistas Janowitz y Mayer, después de su experiencia en la Primera Guerra Mundial se convirtieron en pacifistas que desconfiaban al máximo de la autoridad. Aunque su historia tiene varias interpretaciones y temas que se solapan (dualidad del ser humano, percepción subjetiva de la realidad, etc.) el tema que aparece destacadamente sobre los demás es el de la autoridad brutal e irracional; dicen que el doctor Caligari representa al gobierno militar alemán - ¿Podría ser también el gobierno mundial? - y Cesare encarna al hombre común condicionado, como los soldados, a matar. Se dice también que fue una premonición del ascenso al poder de los nacionalsocialistas. Recordemos que esta película se estrenó en 1920. A toro pasado todo el mundo es adivino. Lo que está claro que la gente de esta época que pensaba un poco veía que la cosa no pintaba bien para las masas, por el poder de ciertas técnicas como el hipnotismo en manos de algunos pocos malnacidos malintencionados, que les permitirían controlar nuestras mentes a su antojo y en contra de nuestra voluntad.


Nosferatu: Una sinfonía del horror, de 1922, es otra mítica cinta muda alemana, dirigida por Friedrich Wilhelm Murnau. Desde que se estrenó esta obra, no han parado de aparecer películas de vampiros que no vamos a mencionar aquí, ya que esto daría para una entrada aparte. Y también aparte sería para analizar el porqué los vampiros, en su origen criaturas oscuras, enfermas y malvadas donde las haya, han ido evolucionando con los años hacia seres que realmente no son diavólicos, sino más bien víctimas de su propia condición y además son presentados como carismáticos, guapos, sanotes y sexis. Si mencionamos a Nosferatu y el tema de los vampiros es porque entre otras dotes tienen el poder de hipnotizar a sus víctimas con su mirada, inmovilizándolas y dándoles órdenes que llevan a cabo sin rechistar. Apuntamos este otro estereotipo, la capacidad de dejar inmóvil a una víctima con la mirada. Dicen que las serpientes y algunos reptiles usan esta habilidad con sus presas.


El Doctor Mabuse es un personaje ficticio creado por el escritor luxemburgués Norbert Jacques. El director de cine austriaco Fritz Lang dio fama a las aventuras del villano en tres películas rodadas para la UFA y que se titularon en español: El Doctor Mabuse (1922), El testamento del Dr. Mabuse (1933) y Los crímenes del Dr. Mabuse (1960). Posteriormente hubo multitud de versiones filmográficas sobre las aventuras de este personaje en otros países europeos. El doctor Mabuse tiene grandes habilidades para el disfraz, y además una de sus propiedades más acusadas es la telepatía y la hipnosis. Mabuse actúa en persona ayudado por criminales que le siguen debido a su carisma y el uso de técnicas de manipulación, donde usa los anhelos, el miedo, la hipnosis, etc. Todo un experto en psicología oscura este Dr. Mabuse. Sigue apareciendo el uso de la hipnosis con fines criminales.


Y ya que estamos con Fritz Lang, Metrópolis (1927), podría considerarse la primera película de ciencia ficción y de larga duración, una de las más grandes del expresionismo alemán y de la historia del cine. La acción transcurre en el año 2026, en la ciudad-estado de Metropolis, hogar de una sociedad utópica - o distópica - donde sus habitantes más privilegiados viven sin temor y sin preocupaciones entre rascacielos majestuosos y aviones surcando los cielos. Después vemos como debajo de la superficie hay todo un mundo subterráneo donde los sufridos trabajadores, desde las sombras, hacen que la maquinaria siga funcionando. Mencionamos esta película porque, aunque en ella no vemos ninguna escena propia de una sesión hipnótica per se, aparecen masas de trabajadores hipnotizados o idiotizados, y un robot que suplanta a la guapa protagonista, para luego promover disturbios y descontentos entre la muchedumbre. Aparece el concepto de la sugestión, la manipulación y la corrupción de las masas apelando a sus instintos más bajos, y muchas otras ideas relacionadas con el control mental. Es muy curioso que todos estos temas aparezcan en los orígenes del cine y no sea de forma residual, sino muy significativa, ya que estamos hablando de películas de culto y no marginales, tan importantes, tan famosas y que tanto han marcado al propio medio.


Pocos inventos como el cinematógrafo han influido tanto en la sociedad y las mentes de la colectividad. Llama la atención que los guionistas y cineastas de las primeras grandes películas trataban de temas relacionados con el control mental de individuos y masas. Es como si estuvieran avisando de un peligro muy real; luego la historia les ha dado la razón. Es paradójico que ese peligro del que avisaban se materializó gracias al propio cine (que es el medio hipnótico por antonomasia) y al uso de imágenes en movimiento como herramienta perfecta para condicionar, controlar y sugestionar a las masas. No sólo nos referimos al régimen nacionalsocialista alemán o al soviético. Tampoco hablamos exclusivamente de la propaganda de guerra. Hablamos más bien del mundo actual en el que vivimos con Hollywood moldeando nuestras mentes al antojo de una élite. Ya llegaremos ahí.


El engendro transhumanista que esclaviza a las masas, con ese pentagrama invertido al fondo.

Nota que añadiremos en nuestro episodio 08, "La exterminación de lo rural”: En esta entrada hablamos sobre algunas películas que tienen en común que el hecho de abordar el tema de la hipnosis. Estamos haciendo un análisis simplemente superficial de la capa externa que está ahí a la vista de todo el mundo, sin entrar en significados ni interpretaciones. Lo que no ve cualquiera son las capas ocultas que aparecen al analizar estas obras en profundidad con ojo avizor. En Esoteric Hollywood 1 y 2, Jane Dyer nos habla de los códigos que hay ocultos en muchas películas, incluidas algunas de las que estamos mencionando en el presente artículo.


“Las películas americanas son las más grandes portadoras a nivel inconsciente de propaganda en el mundo de hoy. Son unas grandes distribuidoras de ideas y opiniones”.

- Edward Bernays


Que las imágenes en movimiento son la mejor propaganda y la mejor manera de lavar cerebros que existe es algo que también cualquiera puede ver. Pero Jane Dyer va más profundo en la madriguera de conejo y deconstruye las narrativas y la simbología que se muestran en muchas películas hasta desvelarnos las agendas ocultas que las élites esconden ahí, a la vista de todos. Precisamente algunas de las películas que hemos mencionado hasta ahora parecen tener una gran carga esotérica. “El cine expresionista alemán fue uno de los primeros en utilizar imaginería satánica, importanto conscientemente temáticas ocultistas y esotéricas en narrativas distópicas y oscuras: Metrópolis es el ejemplo preeminente.” La mencionada más adelante en este artículo Recuerda de Hitchcock (Spellbound, 1945), según Dyer es “la primera película estadounidense en tener imaginería satánica de culto, algo no visto desde el apogeo de los expresionistas alemanes.” Hitchcock, personaje oscuro donde los haya. Ya trataremos en un futuro todos estos temas, volvamos al hipnotismo.


En la película muda de 1927, Running Wild (Loco de Atar) , de Gregory La Cava, vemos a un hombre apocado al que nadie toma en serio, del que todos se aprovechan: su esposa, sus hijos, la gente de su trabajo y hasta su perro. Un día su vida cambia por completo cuando se encuentra con un hipnotizador, que le convierte en otro hombre. Estereotipo: Cambio de vida - y de personalidad - a mejor gracias a la hipnosis.


Svengali, dirigida por Archie Mayo en 1931

En Svengali (1931) John Barrymore interpreta a un profesor de canto con dotes no sólo musicales, sino también telepáticas e hipnóticas. Trilby es una bella modelo que acude a clases de canto y el maestro se enamora de ella. Svengali hipnotiza a Trilby para curarla de un dolor de cabeza, pero también usa la hipnosis para dominar su mente, evitar que se case con su joven prometido y anular su voluntad, convirtiéndola en una estrella del canto que sólo puede cantar si su hipnotizador está presente. El personaje de Svengali fue creado por George du Maurier para su novela Trilby, de 1895. La historia tuvo un éxito inmediato y se representó en teatros, principalmente del Reino Unido y Estados Unidos. Aunque la versión dirigida por Archie Mayo en 1931, que es la que os traemos, es la más conocida, se hizo una versión cinematográfica anterior y ha habido otras posteriores. La palabra “svengali” ha pasado a referirse a una persona que, con intenciones diabólicas, manipula y controla a otra. La imagen de John Barrymore como Svengali es un icono universal del hipnotizador malvado en plan brujo con los ojos desorbitados. Como hemos visto, aparece el estereotipo de la hipnosis con uso terapeútico, pero también como control mental. Anteriormente a conocer a Trilby, Svengali hace que una joven se suicide induciéndola a saltar de un puente. Además, el malvado Svengali viaja con su mente fuera de su propio cuerpo y visita a la bella cantante en su dormitorio.

The 'Hyp-Nut-Tist' es un corto de animación de 1935, en el que Popeye y Olivia van a un teatro a ver una actuación de un mago, que resulta ser el malvado Brutus. El marinero se muestra reacio a creer en los poderes de la hipnosis. El mago, que tiene poderes magnéticos en las manos, atrae el cuerpo de la delgaducha protagonista hacia el escenario en contra de su voluntad. Luego la convierte en un pollo, lo cual no gusta nada a Popeye pero cuando éste intenta darle un puñetazo a Brutus, el hipnotizador le hace golpearse a sí mísmo. El hipnotizador se hipnotiza a sí mismo cuando Popeye le pone un espejo delante y Brutos acaba creyéndose un mono. Se producen varias sugestiones en las que los dos contrincantes se convierten en animales, pero con los golpes que se dan se despiertan de sus letargos hipnóticos. Al final Popeye se come las espinacas y le pone fino al Brutus. Hemos visto multitud de estereotipos que añadimos a la lista: Hipnosis como espectáculo de feria, hipnotizador malvado y con fines oscuros, control del cuerpo de otra persona en contra de su voluntad por medio de una especie de magnetismo, hacerle creer a alguien que es un pollo u otro animal, la capacidad de salir del letargo por medio de un golpe o trauma, y la posibilidad de usar las armas de un hipnotizador malvado en su contra para que éste se hipnotice a sí mismo.


A mí no me mire usted (1941) es una película de José Luis Sáez de Heredia, donde Anselmo, un profesor de escuela de una pequeña villa española, hipnotiza a sus alumnos para que se aprendan la lección. Los pupilos recuerdan la lección cuando está el maestro, pero cuando es despedido olvidan todo lo aprendido. Después de la muerte de un pariente, Anselmo hereda una fortuna en América y decide irse para allá. En Estados Unidos descubre que la herencia no es para tanto, pero conoce a un caradura que le enseña a usar su don con fines lucrativos. Vemos el estereotipo de hipnosis para mejorar las capacidades de memoria o de aprendizaje y para fines lucrativos.


El Hipnotizador o El hipnotista loco de Buggs Bunny (1942) es un corto de dibujos animados donde Elmer intenta cazar al famoso conejo mediante técnicas de hipnotismo. Aunque al principio le va bien, la cosa se le se tuerce a Elmer. Aquí el estereotipo es la utilización de la hipnosis para usos no convencionales por parte de un aficionado que no controla sus poderes, con resultados no esperados.


En Recuerda (Spellbound, 1945), dirigida por Hitchcock, tenemos a Ingrid Bergman de terapeuta hipnotizadora y a Gregory Peck de sujeto amnésico acusado de asesinato. De esta película es una famosa escena con decorados de Dalí, mientras el sujeto recuerda un sueño. Aparecen teorías freudianas asociadas al surrealismo artístico puntero en aquel momento. Dicen que los guionistas no tenían ni idea de psiquiatría ni de hipnosis clínica y la escena mencionada donde el paciente más que hipnotizado parece psicoanalizado, no es rigurosa. Aquí el estereotipo es la hipnosis clínica como herramienta para recuperar sueños y recuerdos reprimidos y acceder al subconsciente.


“¿Puede un hombre obligar a una mujer hipnotizada a hacer cosas que no quiere?”, se preguntaba el trailer de Vorágine (Whirpool, 1949). Muchos expertos dicen que no, pero hay quienes afirman que sí y ofrecen pruebas de lo contrario. En esta película, una mujer que sufre cleptomanía es hipnotizada por un charlatán sin titulación, que al parecer tiene fines oscuros. Nuestra protagonista aparece en la escena de un crimen y no recuerda nada. Otra vez vemos el cliché del hipnotizador malvado que convierte a su víctima en marioneta asesina. El despiadado hipnotizador también usa la hipnosis con fines terapeúticos, en este caso para controlar su dolor de apendicitis.


Joanne Woodward interpreta a un ama de casa con personalidad múltiple que es tratada por un psiquiatra en Las tres caras de Eva (1957). Una Eva es tímida, otra descocada y la última más o menos estable. Se dice que ayudaron a escribir el guión de esta película unos psiquiatras que habían tratado un caso similar. Se aborda el tema del psicoanálisis correctamente, según los conocimientos de la época y sin sensacionalismos. Se muestra la hipnosis como una herramienta terapéutica cuyo difícil manejo debe ser tomado con pinzas. Aquí el estereotipo también es la hipnosis clínica como herramienta para recuperar sueños y recuerdos reprimidos y acceder al inconsciente.


En The Hypnotic Eye (1960), la acción transcurre en una gran ciudad de Estados Unidos. Empieza a haber una serie de auto-mutilaciones perpetradas por mujeres hermosas que parecen estar en trance hipnótico. Se queman el pelo, meten la cara en un ventilador en marcha, o se acuchillan el rostro y luego no se acuerdan de nada. Las autoridades sospechan de un mago guaperas, hipnotista que tiene un número popular en un teatro, que se fija en la guapa novia del detective principal que investiga el caso y ya la tenemos liada. El apuesto mago tiene acento extranjero y poderes oscuros, recordándonos al estereotipo de Drácula. Vemos el empleo de muchos tipos de técnicas para hipnotizar, desde las más tradicionales usando su mirada hasta otras más modernas, con una especie de luz estroboscópica y un sonido palpitante. En su espectáculo el mago lleva a la protagonista a la catalepsia y luego la hace levitar. Apuntamos el estereotipo de hipnosis como espectáculo sensacionalista y un tanto fraudulento. También vemos la hipnosis como herramienta para sugestionar a las víctimas a hacerse daño a sí mismas o hacer daño a los demás en contra de su voluntad. Más MK Ultra, más control mental, más uso nocivo de la hipnosis. Curiosamente en la propia película aparece el presentador del espectáculo del teatro afirmando que sólo hay que confiar en terapeutas profesionales y advirtiéndonos de los peligros de la hipnosis en manos equivocadas.


En una serie bastante desconocida de 1960 llamada Surfside hemos encontrado una escena de una llamada de teléfono en la que el hipnotizador da órdenes a una joven para que ésta cometa un asesinato. Nos interesa apuntar esta idea, la de la posibilidad de sugestionar o programar a través del teléfono para llevar al sujeto a un trance hipnótico en el que cometa acciones sin recordar nada posteriormente.


La película por antonomasia en cuanto al tema de control mental y lavado de cerebros es El mensajero del miedo (The Manchurian Candidate, 1962). Los comunistas internacionales, mediante sugestión post-hipnótica, manipulan la mente de un pelotón de prisioneros norteamericanos capturados en la guerra de Korea para atentar contra un candidato a la presidencia de los Estados Unidos. A continuación transcribimos un fragmento de uno de los diálogos de esta película, en el que el camarada encargado de preparar al prisionero americano explica las ventajas de su método.


"... ¿Habrá visto, camarada, las implicaciones que tiene esta arma puesta a su disposición? [...] Un americano de apariencia normal, adiestrado para matar y tratado luego para que no recuerde haber matado. Al olvidar sus acciones, desaparece el sentido de culpabilidad, no tendrá remordimiento y por supuesto no tendrá razón alguna para temer ser detenido. Liberado de los clásicos prejuicios americanos, la culpa y el temor, no puede traicionarse a sí mismo. Nuestro Raymond es exteriormente un normal, productivo y respetado miembro de la comunidad. Y si se le emplea con cuidado no habrá policía capaz de descubrirlo. Su cerebro ha sido no solamente lavado según dicen, sino limpiado en seco en el tinte...”


"... de apararience normal, adiestrado para matar..."

Desde los orígenes del cine, como hemos visto, hay muchas películas en esta línea de espionaje, en plan MK Ultra, sugestión post-hipnótica y lavados de cerebro, pero El mensajero del miedo es quizá la más famosa y emblemática de la época de la llamada Guerra Fría. Tiene otra versión posterior del 2004 con Denzel Washington que tiene lugar en Irak, donde los malos son los de Al Qaeda. Ya se sabe que estos supervillanos que podrían usar el hipnotismo con fines poco éticos y en contra de la voluntad del sujeto sólo podrían ser o los comunistas o los terroristas islámicos. Estereotipo: Control mental, esclavos asesinos.


En El exorcista (1973) un psiquiatra hipnotiza a Regan en un intento de sacar a Pazuzu, el demonio que supuestamente lleva dentro, sin mucho éxito. Según esta escena, los demonios habitarían en el inconsciente de las víctimas poseídas. Nunca habíamos oído que ningún exorcista usara la hipnosis como herramienta. En cualquier caso, Aquí el estereotipo es el uso de la hipnosis con fines terapeúticos para acceder a la parte oculta de la sujeto.


En la película Elemental, doctor Freud ( Literalmente titulada The Seven Percent Solution, La solución del 7 por ciento, 1976) Watson se harta de ver a su querido Sherlock enganchado a la cocaína que se pincha en vena y se lo lleva a Viena a visitar a un tal Sigmund Freud a ver si consigue quitarle el vicio. En la vida real Sigmund le hubiera animado a meterse más cocaína, y le hubiera pedido que compartiera, pero en esta película ayuda a Sherlock a desengancharse. Freud no usa el psicoanálisis, eso vendría después, pues al principio de su carrera usaba la hipnosis. Apuntamos el uso de la hipnosis para ayudar a eliminar adicciones.


En Corazón de Cristal (1976), Werner Herzog se dedicó, asesorado por un especialista a inducir trances hipnóticos a los actores de la película, con el fin de que éstos vagasen por el plató como sonámbulos balbuceando frases. Si ya de por sí este hombre hizo cosas raras en estos años setenta, imaginaos lo que es esta película. La historia es sobre un pueblo donde el maestre de una fábrica de cristal muere sin revelar la fórmula secreta de un vidrio especial. No aparece el uso de la hipnosis en sí, pero la mencionamos como curiosidad, ya que supuestamente todos los actores de esta película están hipnotizados. Uso de la hipnosis en este caso: Hacer pelis raras de los años 70.


Aparecen muchos temas interesantes en las películas de la saga de La Guerra de las Galaxias (1977), pero si la incluimos en esta entrada es porque uno de los poderes de los guerreros Jedi, es el poder mental. Sin hacer sesiones de hipnosis, espontáneamente, los Jedi pueden colocar ideas en las mentes de sus enemigos, o controlarlas. Estereotipo: Por medio de los pensamientos se puede controlar la mente de los demás, al margen de su voluntad.


En El Marido de la Peluquera (1990) Antoine, interpretado por Jean Rochefort, el afortunado marido de la peluquera Mathilde, Anna Galiena, se marca un baile muy gracioso en plan danza del vientre para hipnotizar a un niño que grita y patalea porque no quiere que le corten el pelo. Con sus sinuosos movimientos de cintura y su mirada cautivadora, el danzante deja al sujeto sosegado, inmóvil, ensimismado (o acojonado) mientras la peluquera le da al rebelde niño un corte de pelo que parece de primera comunión. Estereotipo: Hipnosis para calmar a un sujeto enrabietado, o para dejar inmóvil a la víctima como haría una serpiente.


En los primeros minutos de Europa (1991) Lars Von Trier nos lleva a la Europa de 1945, en concreto a Alemania justo de después de la Segunda Guerra Mundial, mediante una sugestión hipnótica mientras oímos la voz grave del narrador y nos relajamos viendo las vías de un tren. Estereotipo: Uso de la relajación como medio para llegar a un estado hipnótico y hacernos sentir en un determinado lugar, situación, o estado emocional o mental.


Mesmer (1994) es una película biográfica sobre Franz Anton Mesmer, del que hablaremos extensamente en futuros episodios, ya que es el pionero y precursor de la hipnosis en Europa. En la época de Mesmer, hacia 1780 no existía todavía el término “hipnotismo” y él usaba la denominación de “Magnetismo Animal” para referirse a un método que él desarrolló, por medio del cual adormecía a sus pacientes e incluso los hacía entrar en trance para curarlos de enfermedades.


En La maldición del escorpión de Jade (2001), de Woody Allen, los dos protagonistas son hipnotizados durante un espectáculo para divertimento de los asistentes de una sala de fiestas. Mediante sugestión post hipnótica durante los días posteriores, el mago hipnotizador mantiene el control sobre la pareja, utilizándolos como si fueran marionetas para realizar robos de joyas y encubrir sus delitos. Estereotipo: Hipnosis llevada a cabo por un mago en un espectáculo y con fines oscuros, controlando la voluntad de sus víctimas que llevan a cabo actos delictivos sin recordarlo. Más control MK Ultra.


En Zoolander (2001) Mugatu, un malvado supervillano del mundo de la moda hipnotiza al mejor modelo del mundo, el fashionista Zoolander para convertirlo en el asesino del presidente de Malasia. Estando bajo trance le enseña artes marciales y le programa para eliminar al mandatario malayo. Zoolander luego no se acuerda de nada, en la línea de El mensajero del miedo. Otra vez el estereotipo de la hipnosis como herramienta del mal, para programar asesinos esclavos.


Los hombres que miraban fijamente a las cabras (2009) nos presenta a un reportero interpretado por Ewan McGregor que conoce a un agente de las fuerzas especiales, George Clooney, que le revela la existencia de un programa militar secreto, una unidad psíquica donde se intenta desarrollar facultades mentales especiales. Aunque no se aborda la hipnosis propiamente dicha, se ven técnicas de concentración con el fin de tener el don de la clarividencia, viajar en el espacio y el tiempo, atravesar paredes, etc. Se trata el tema de una manera cómica y ridiculizante. El estereotipo que vemos es el de los hippies pacifistas colocados de LSD o peyote creyéndose que viajan por el espacio con sus mentes. Es una película divertida y entretenida, pero confunde y desinforma, pues extiende mitos falsos y ridiculizantes sobre un tema que podría ser muy serio.


El Hipnotista (2012) es un thriller escandinavo, en el que un detective trabaja con un psiquiatra que hipnotiza al hijo de una pareja asesinada que se encuentra en coma para intentar determinar quién cometió el crimen. Aquí aparece la hipnosis con fines clínicos, como llave para recuperar recuerdos escondidos y hacer el bien en este caso.



Woody Harrelson usando la hipnosis para timar y extorsionar.

En Ahora me ves, o Los ilusionistas (2013) aparecen multitud de trucos de magia, o ilusionismo, la mayoría bastante fantásticos. En una escena uno de los magos dice “Mi trabajo es coger el regalo más preciado que me dan, que es su atención, y usarla en su contra.” Esta afirmación podría servirnos como alegoría de lo que hacen los poderosos con nosotros. Las élites que controlan este mundo son magos, hechiceros que consiguen nuestra atención por diversos medios, la manejan hacia donde les interesa, evitan que la dirijamos donde no les conviene y vuelven todo esto en nuestra contra. En otra escena de la película, el descarado mentalista interpretado por Woody Harrelson usa la hipnosis, en concreto la inducción por shock, para timar a una pareja de turistas. Le hace confesar una infidelidad al marido delante de su mujer, a la que impide moverse o hablar, sellándole los labios. Después hace que el marido le dé 250 dólares para hacer que su esposa olvide mediante sugestión post-hipnótica lo que acaba de escuchar. Estereotipo: Hipnosis usada por un charlatán para cometer un delito, además para controlar las capacidades motoras de una persona, su voluntad y para revelar secretos. ¿Se podrá usar para hacer confesar a alguien un crimen, por ejemplo? Dicen que la policía antiguamente la usaba en los interrogatorios.


Déjame salir (Get Out, 2013) tiene una conocida escena de terror donde la malvada madre caucásica hipnotiza al pobre novio afroamericano de su hija, paralizandolo, dejándolo pegado a la silla y llevándolo primero al pasado y luego a una especie de cárcel mental. Aquí la hipnosis es usada con fines malévolos para dejar a alguien inmóvil, dominarlo en contra de su voluntad y sumirlo en una pesadilla imaginaria.


La hipnotizadora interpretada por Rosario Dawson en Trance (2013) es una terapeuta sin escrúpulos a sueldo de unos ganster que quieren recuperar un cuadro robado. La especialista hipnotiza al subastador de arte amnésico, que no recuerda el paradero del cuadro después de una situación traumática. En este caso se presenta la hipnosis usada por una profesional pero con fines siniestros, y como herramienta para recuperar recuerdos perdidos, o para implantar recuerdos falsos y para condicionar la conducta del individuo en contra de su voluntad.


El hipnotismo no ha dejado de aparecer en infinidad de películas y series desde los orígenes de la cinematografía hasta nuestros días y seguro que seguirá haciéndolo. Seguiremos añadiendo títulos a nuestra lista de películas que abordan la hipnosis, y seguiremos anotando qué parte del fenómeno se presenta y cómo se presenta. En un futuro episodio del podcast analizaremos lo que hay de mitológico o verdadero en estos estereotipos. Nuestra sensación preliminar es que en general se aborda el tema de una manera parcial, sesgada y distorsionada, mostrando hechos que no reflejan la seriedad, la magnitud y todas las posibilidades reales de este fenómeno. Veremos.


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Web: Contramaestre Teo Legrá   |   Arte: Capitán Martínez

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